Posteado por: cddbuenosaires | mayo 29, 2009

Compartimos con la Red Latinoamericana por el Derecho a Decidir

28 DE MAYO,

DIA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LA SALUD DE LAS MUJERES

   Dibujo

Como todos los años, en varios países de nuestra región latinoamericana y caribeña celebramos el  28 de mayo como Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, instituido desde 1987 en el contexto del V Encuentro Internacional de Mujer y Salud.

En esta ocasión, la RED LATINOAMERICANA DE CATÓLICAS POR EL DERECHO A DECIDIR, una vez más se une a organizaciones, redes y articulaciones regionales para demandar de los Estados políticas públicas eficaces y eficientes que se traduzcan en acciones contundentes, dotadas adecuadamente de recursos humanos, técnicos y económicos, a fin de que bajen las cifras de morbilidad y mortalidad de mujeres, especialmente en edad reproductiva, al tiempo que se asegure el pleno ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.

 Evidentemente, no se trata únicamente de mostrar cifras, sino de comprender integralmente que la salud de las mujeres está determinada por desigualdades de género que se materializan en sus cuerpos: dobles y triples jornadas laborales, distribución desigual del trabajo en el hogar y el cuidado de los hijos/as, escaso tiempo para cuidar de sí mismas, renuncia a sus derechos en favor de los/as demás, asociación “natural y exclusiva” del rol maternal como realización personal y fin último, el estigma y la penalización que los patrones culturales, posiciones de sectores conservadores y visiones religiosas le han dado al derecho al goce y ejercicio de la salud sexual, la salud reproductiva y los derechos que éstas conllevan.

 La situación descrita pone de manifiesto la necesidad de que las políticas económicas, sociales, educativas, agrarias, laborales, de salud y otras, adopten una doble perspectiva de género y respeto a la laicidad del Estado, desde donde se consideren estas disparidades históricas, así como sus fuentes de desigualdad, que muestran evidentes consecuencias sobre el derecho a la salud de las mujeres.

 Por ello, exhortamos a la comunidad internacional, y a los organismos internacionales de derechos humanos la realización de acciones de vigilancia del cumplimiento por los países de los compromisos y pactos internacionales  que han suscripto sobre el derecho de las mujeres a gozar del más alto nivel de salud física, mental y social y la denuncia de las legislaciones nacionales que los vulneran, instándoles a aplicar o crear  normativas donde no las hubiera, para disminuir los índices de abortos en condiciones de riesgo, que son una de las principales causas de morbimortalidad de mujeres en edad reproductiva.

Finalmente, creemos con firmeza que una sólida alianza entre  los movimientos feministas y de mujeres con las organizaciones profesionales especializadas en el tema, podría dar paso a estrategias y acciones efectivas para salvar la vida y mejorar la salud de millones de mujeres en el mundo.

28 de mayo de 2009

 

RED LATINOAMERICANA POR EL DERECHO A DECIDIR

Posteado por: cddbuenosaires | mayo 18, 2009

Una feminista en la feria
Por Coca Trillini | 8.5.2009

Llegar a la sala Jorge Luis Borges de la Feria de Libro fue una carrera de obstáculos. Los accesos a la ciudad de Buenos Aires estaban colapsados por el acto sindicalista anticipado del 1 de mayo. En la espera de un tránsito lento y agresivo por llegar, pensaba como conjugaría el cantar, el estado nación, y los derechos una feminista de América del Norte, que conocía por haber leído algunos de sus libros.

 

El anuncio de la llegada de Judith Butler, a la Argentina para presentar su último libro traducido en nuestro país, hizo que preguntara a varias mujeres si tenían interés en compartir la charla. Acordamos que nos pondríamos en contacto según fuéramos llegando y entonces los celulares cobrarían vida para colaborar con el encuentro.

Llegué a la Feria del Libro por la entrada de Sarmiento, lo que significó recorrer ese largo pasillo blanco, una manga que une sectores, antes de llegar al final me encontré con una fila que crecía con rapidez constate, era  el lugar de encuentro, allí  me quede celular en mano. Judith Butler, militante feminista y filósofa post-estructuralista que relaciona en sus textos   el psicoanálisis, la antropología  y la literatura cuenta que este es un libro pequeño fruto de un dialogo entre ella y Gayatri Chakravorty Spivak, una intelectual india que se define a sí misma como marxista-feminista-deconstructivista y que Butler la presenta como su amiga.
¿Cómo podrán influir los estudiantes de literatura comparada en la globalización? ¿Cómo podremos articular el concepto de Estado-Nación con los recursos de la estructura literaria?Fueron las preguntas que se plantearon las dos mujeres cuando surgió la invitación al diálogo con los estudiantes que dio como fruto el texto que se presentaba: ¿Quién le canta al Estado Nación?, publicado por Editorial Paidós.

Una mesa conformada por la presentadora, el traductor y una Judith de carne y hueso, sonriente y atenta a la traducción que le hacían de la presentación comenzó su exposición. “Entonces el diálogo es construcción” dijo y frente a un grupo de lo más heterogéneo, narró el acontecimiento que impulsó la reflexión.
En una manifestación de inmigrantes ilegales hispanos en California y en Los Ángeles, la mayoría mexicanos pero no todos, bajo la consigna “Nosotros también somos Norteamérica” cantaron el himno estadounidense en castellano junto con el himno de México.

Cantar una acción que busca ordenar una armonía,  unidad imaginaria que genera el cantar por que hay un conflicto detrás donde los que no tenían  derecho cantaban para afirmar que deberían tener derecho. La izquierda estadounidense les pedía que no cantaran el himno nacional (“no queremos un amor al país, sólo los conservadores cantan el himno nacional”). De pronto parecía que los inmigrantes ilegales se alineaban con un sentimiento conservador.
Los conservadores, al mismo tiempo, se quejaban y decían que no tenían que cantar el himno en castellano sino en inglés. La mayoría exigía que se cantara el himno en el idioma obligatorio de los Estados Unidos. Esto las llevó a preguntarse si los inmigrantes ilegales estaban del lado de la izquierda o de la derecha. Lo que le decían a todos era: “tenemos este derecho de cantar el himno a pesar de que todavía no nos dieron ese derecho”.

Mientras escuchábamos a Butler, se oyó en algún lugar cercano a la sala, una fanfarria del ejército que ejecutaba marchas  militares lo que motivó la risa de las que estábamos allí y de la misma Judith. ¿Casualidades?

Ahí estaba la palabra, el diálogo como construcción,  traducirse al idioma dominante para  estar integrado, para poder peticionar, para saberse ciudadano aunque no se tenga aún derechos, necesidad de hacerse entender que no quiere decir uniformidad.  “Derecho a tener derechos”, según Hannah Arendt. Reclamar el ejercicio de la libertad que sólo corresponde a la ciudadanía es hacer ejercicio de esa libertad en forma incipiente, se comienza por apropiarse de aquello que se pide. La libertad no es un derecho, si no un ejercicio, que se alcanza por ser ejercido en acciones concertadas por un nosotros.

Cuando he leído a Butler, me ha parecido difícil y fui sin tantas expectativas, sin embargo a medida que iba pasando el tiempo me sentía cada vez mas entusiasmada al escuchar lo complejo de integrar la diversidad, la multiculturalidad, la resistencia pública en una unidad que garantiza integración o que continua colonizando. De pronto me dije, hay que leer el libro, porque igual que su título, tiene la capacidad de cantar canciones actuales.

Al finalizar, la presentadora le hizo algunas consultas mientras esperábamos el turno para poder preguntar los asistentes.  De pronto se quiso dar por terminado el encuentro y un murmullo fuerte obligo al intérprete  a traducir a Judith una voz joven que explicaba la costumbre de dar espacio para las preguntas del público.  “Tomamos diez minutos y me echan la culpa a mí por el retraso horario” dijo Butler y se escucharon algunas preguntas que contestó acompañadas de caras y gestos cómicos según la ocasión.

Dos preguntas y sus repuestas me dejaron pensando. Al preguntarle su opinión por el presidente Obama, respondió que si bien era el mejor presidente que ha visto en la vida, hace una diferencia entre esperanza y redención. “Si el presidente promete esperanza está bien, ahora si promete redención/rescate algunos ciudadanos vamos a quedar desilusionados”.

Una asistente le explicó el modo de actuar de las mujeres en América latina frente a la falta de derechos sexuales y reproductivos. Puntualmente, frente a la penalización del aborto había hecho un paralelo entre los inmigrantes mejicanos y el actuar de las  mujeres, como forma de resistencia activa. Butler respondió que era una buena analogía, que tanto la penalización del aborto como la homosexualidad, son cuestiones que cambian rápido en cuanto se desprivatizan; hay cambios de ordenes establecidos y se da derechos a quienes no los tienen.
Ya no más celulares. Aplausos finales, comentarios, impresiones, temas que surgen, discusiones pendientes. Valió la pena  mantenerse en la carrera de obstáculos hasta el fin.

Posteado por: cddbuenosaires | abril 14, 2009

Desatando los nudos de la violencia- Junin de los Andes

 

Por Sonia Santoro, desde Junín de los Andes | 31.3.2009

A mediados de marzo se llevó a cabo en Junín de los Andes un encuentro de mujeres con el objetivo de develar la violencia religiosa en la vida cotidiana de las mujeres. El evento estuvo organizado por Católicas por el Derecho a Decidir-Buenos Aires y Mujeres Saludables. Una crónica de este encuentro. Setenta mujeres sentadas en un círculo miran hacia un centro hecho de pañuelos. Decenas de pañuelos que simbolizan sus historias y que a lo largo de la jornada se irán llenando de nudos, los nudos personales y sociales que las hacen seguir repitiendo viejos esquemas de tradiciones, mitos y religiones que perpetúan la violencia que sufren las mujeres diariamente. Hacia el final, esos nudos se irán desatando, liberando simbólicamente a las mujeres de esas situaciones de violencia, mientras danzan en círculo, hacen un pequeño baile y cantan. Ocurrió en Junín de los Andes, a mediados de marzo, en el marco de un encuentro de mujeres organizado por Católicas por el Derecho a Decidir-Buenos Aires junto al grupo Mujeres Saludables de la localidad neuquina.

Algo similar pasó también en la ciudad de Catamarca, el lunes pasado, como parte de un proyecto que viene realizando CDD-Bs As, financiado por el Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), para develar la violencia religiosa en la vida cotidiana de las mujeres.

Las mujeres eran maestras, diputadas, psicólogas, victimas de violencia, amas de casa, dueñas de posadas turísticas, maestras de yoga, mujeres.

Coca Trillini, coordinadora de CDD y a cargo del encuentro, explicó que la propuesta busca trabajar un doble proceso, personal y comunitario; primero hay que buscar en nosotras mismas nudos de violencias en nuestra historia personal, laboral, social. Luego se enfoca la violencia de género desde la tradición católica porque América Latina tiene una forma de haberse ”amasado” culturalmente desde la tradición católica, más allá de que seamos católicas o no: ”somos respetuosas de las creencias, pero criticamos símbolos, tradiciones que se han naturalizado y juegan en nuestra contra al momento de hablar de violencia de género”. Creencias que hacen que la vida de las mujeres esté, aún inconscientemente, regida por patrones de conducta, tradiciones, costumbres que van cercenando sus derechos y colocándolas en lugar de víctimas de violencia.

”Entendemos por violencia religiosa: el perjudicar a otros en razón del credo que profesa o por el que no lo hace, la agresión se basa en la diferencia de creencias o prácticas religiosas, o cuando un bando daña a otros por que éstos no ceden a sus dictámenes, o simplemente cuando algunos se convierten en blanco de otros por no adherir a ninguna creencia o práctica religiosa establecida”, dijo Trillini.

En el encuentro, se trabajó con el video ”Religión y violencia contra las mujeres”, producido por Cdd Brasil, un material que intenta a lo largo de su trama develar cómo las instituciones que deben dar cobijo, seguridad y garantía del ejercicio de los derechos humanos, como las familias, las escuelas, las religiones, son muchas veces los lugares donde mujeres y niñas corren serios riesgos. El video recorre los dos modelos de mujeres que propone la Iglesia Católica: Eva, seductora, mujer que desobedece, pecadora; y María, mujer sin erotismo, pasiva y obediente.  Mientras que las figuras masculinas son Dios, todopoderoso, el patriarca, y Jesús, el salvador; figuras que se pueden unificar. Una frase impactó mucho a las mujeres fue ”Mientras dios sea masculino, los hombres serán dioses”.  Con estas imágenes, las mujeres pudieron ver que los símbolos refuerzan la desigualdad. Y no solo en la iglesia católica, los símbolos de abnegación y sufrimiento son impuestos a las mujeres desde distintas religiones.
Luego del video, la propuesta fue develar las conexiones entre nuestra historia personal y la social para ir entendiendo los procesos que llevan a la violencia.

Movilizadas, las mujeres trabajaron en grupo sus propias historias. Algunas no podían contener sus lágrimas al pensar, por primera vez, que toda su vida habían sido víctimas de violencia, como fue el caso de Carmen (nombre ficticio), una mujer de 70 años que contó que hasta la muerte de su marido no se sintió libre para hacer ni decidir sobre su vida, ya que él le hizo sentir durante 40 años que ella era inferior, que era demasiado ”boluda” (esa era la palabra que usaba), para poder trabajar o pensar. A Silvina (nombre ficticio), madre de una nena y un nene, separada, de 35 años, el encuentro le permitió revisar también un episodio de violencia vivido hacía un par de años. Su ex marido le partió la nariz de un cabezaso y ella tuvo que tomar coraje, en el medio de ese momento dramático, para animarse a acudir a la justicia.

Ahora ¿cómo, después de reconocernos como víctimas de violencia, podemos corrernos de ese lugar?, se preguntó alguien en el grupo.  ”Ese es el primer paso –respondió Trillini maestra formada en teoría de género y teología -. El segundo es hacer un proceso de empoderamiento. No decimos que el varón y la mujer somos desiguales sino que somos diversos, pero que nuestra valía es igual; aunque en nuestra tradición no ha sido así. Es importante salir del lugar de la victima pero es complejo porque todas queremos creer y se reproduce la matriz de la violencia.”

El proceso es lento. En el encuentro, por ejemplo, Claudia Mazzardi, de Mujeres Saludables Grupo de mujeres de Junín que organiza talleres sobre feminismo y problemáticas de género, y talleres de capacitación en técnicas de salud(masajes, reflexología, etc), señaló una de las dificultades: que a pesar de ser todas mujeres en el encuentro, cuando hablaban se referían a si mismas en masculino, diciendo ”cuando uno hace…” o ”nosotros”.

Hacia el final la propuesta fue que cada mujer se acercara al centro del salón y desatara nudos de los pañuelos que habían sido anudados. ”Vamos a hacer lo que podemos, no nos vamos a ir de acá con otra exigencia más; el proceso nos tiene que liberar, no cargar más”, resaltó Trillini.

Se agruparon en círculo e hicieron una pequeña danza que selló el encuentro cálidamente, con la propuesta de volver a abrirse en cada una de las presentes de aquí en más, con cambios internos que puedan trasladarse hacia el afuera.

Artemisa Noticias http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=26&idnota=6460

Posteado por: cddbuenosaires | febrero 23, 2009

8 de marzo 2009

 

Secreto de mujer

 

A cierta hora del día

ciertos días

la noción de ser hembra

emerge como espuma

y sube hacia los contornos de mi cuerpo…[1]

 

Todos los días son días de las mujeres. Para cada una de diferente manera según sus sueños, actividades, profesiones, amistades, enfermedades, familias, necesidades, logros y fracasos, etc.

Los años van pasando, hace 13 años que desde CDD/BA aportamos a  la justicia social para todas y todos. Conmemoramos hoy  el Día Internacional de las Mujeres en recuerdo de aquel 8 de marzo de 1908, donde 129 obreras textiles de la fábrica Cotton de Nueva York fueron quemadas vivas en un incendio provocado por su empleador.  Reclamaban jornadas de 8 horas, descanso dominical e igual salario por igual tarea.

8 de marzo  día reconocido por las Naciones Unidas para conmemorar la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.  

Nosotras en esta fecha inauguramos esta nueva forma de estar comunicadas, es un desafío compartir esta ida y vuelta de reflexiones. Hoy queremos mantener abierto el espacio de debate: día para festejar?.  Muchas mujeres que nos precedieron hicieron de la defensa de los derechos humanos de las mujeres su sentido de vida y queremos recordarlas.

Día para decir acá estamos? Para afirmar que  la violencia en sus diferentes formas no es natural  y que el femicido es una injusticia que afecta toda la sociedad.

Celebrar?  Abrir un espacio para preguntarnos, por las necesidades simbólicas que tenemos los seres humanos que creamos el día de las  madres, secretarias, abuelas, maestra, etc.  en una mezcla de roles y profesiones construidos culturalmente.

Mujeres que tenemos derecho al placer en la propia vida, en los proyectos, en las relaciones y que no podemos dejar de mirar cuanto nos falta lograr para alcanzar especialmente los derechos sexuales y los derechos reproductivos.
Al mismo tiempo queremos proponer que el 8 de marzo sea un día para dar las gracias, homenajear, sonreír, reconocer  mujeres a mujeres. A las de ellas que han hecho posible estos años de tarea compartida. Algunas están desde el inicio, otras han seguido otros caminos, otras comparten tramos del recorrido. Este año queremos agradecer a tres mujeres jóvenes que durante el 2008 nos han regalado su trabajo profesional, su tiempo, sus ideas, su amistad y que han hecho posible el inicio de esta nueva forma de estar comunicadas Maiten Strazzaboschi,  Ulrika Holmstrom y Cate Graziani. Les estamos muy agradecidas.

 

…Como toda mujer que se precia de serlo

cierro con un candado de llaves imposibles

la secreta noción de mi poder

y aparezco ante los demás

sin delatarme

[1] Secreto de mujer,  Gioconda Belli. Colección Visor de Poesía, pág.72.


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